Grandes documentales




Transcripción Trailer
La vida, este milagro en el universo, empezó hace casi 4.000 millones de años. El hombre sólo existe desde hace 200.000 años, hemos trastornado este equilibrio. Antes del final del siglo, esta explotación desmesurada habrá agotado casi todas las reservas del planeta. Contemplar lo que nos queda puede ayudarnos a aceptar este desafío y a convencernos. Todo lo que ves no es sólo un paisaje. Es el rostro amado de nuestra Tierra. Todos tenemos cita con el planeta. 

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La vida es bella



Este vídeo es una delicia, de una de las películas más emotivas y bonitas que hay.

A veces la apariencia no lo es todo

A veces la apariencia no lo es todo... John Blanchard se levantó de la banca, alisó su uniforme de marino y estudió a la muchedumbre que hormigueaba en la Grand Central Station. Buscaba a la chica cuyo corazón conocía, pero cuya cara no había visto jamás, la chica con una rosa en su solapa.
Su interés en ella había empezado trece meses antes en una biblioteca de Florida. Al tomar un libro de un estante, se sintió intrigado, no por las palabras del libro, sino por las notas escritas a lápiz en el margen. La suave letra reflejaba un alma pensativa y una mente lucida. En la primera página del libro, descubrió el nombre de la antigua propietaria del libro, Miss Hollis Maynell.
Invirtiendo tiempo y esfuerzo, consiguió su dirección. Ella vivía en la ciudad de Nueva York. Le escribió una carta presentándose e invitándola a cartearse. Al día siguiente, sin embargo, fue embarcado a ultramar para servir en la Segunda Guerra Mundial.
Durante el año y el mes que siguieron, ambos llegaron a conocerse a través de su correspondencia. Cada carta era una semilla que caía en un corazón fértil; un romance comenzaba a nacer. Blanchard le pidió una fotografía, pero ella se rehusó.
Ella pensaba que si él realmente estaba interesado en ella, su apariencia no debía importar. Cuando finalmente llegó el día en que el debía regresar de Europa, ambos fijaron su primera cita a las siete de la noche, en la Grand Central Station de Nueva York. Ella escribió: "Me reconocerás por la rosa roja que llevaré puesta en la solapa." Así que a las siete en punto, él estaba en la estación, buscando a la chica cuyo corazón amaba, pero cuya cara desconocía.
Dejaré que Mr. Blanchard relate lo que sucedió después: "Una joven venia hacia mí, y su figura era larga y delgada. Su cabello rubio caía hacia atras en rizos sobre sus delicadas orejas; sus ojos eran tan azules como flores. Sus labios y su barbilla tenían una firmeza amable y, enfundada en su traje verde claro, era como la primavera encarnada.
Comencé a caminar hacia ella, olvidando por completo que debía buscar una rosa roja en su solapa. Al acercarme, una pequeña y provocativa sonrisa curvó sus labios. "¿Vas en esa dirección, marinero?" murmuró. Casi incontrolablemente, di un paso para seguirla y en ese momento vi a Hollis Maynell. "Estaba parada casi detrás de la chica. Era una mujer de más de cuarenta años, con cabello entrecano que asomaba bajo un sombrero gastado. Era bastante llenita y sus pies, anchos como sus tobillos, lucían unos zapatos de tacón bajo." "La chica del traje verde se alejaba rápidamente. Me sentí como partido en dos, tan vivo era mi deseo de seguirla y, sin embargo, tan profundo era mi anhelo por conocer a la mujer cuyo espíritu me había acompañado tan sinceramente y que se confundía con el mío.
Y ahí estaba ella. Su faz pálida y regordeta era dulce e inteligente, y sus ojos grises tenían un destello cálido y amable. No dudé más. Mis dedos afianzaron la gastada cubierta de piel azul del pequeño volumen que haría que ella me identificara. Esto no sería amor, pero sería algo precioso, algo quizá aún mejor que el amor: una amistad por la cual yo estaba y debía estar siempre agradecido.
Me cuadré, saludé y le extendí el libro a la mujer, a pesar de que sentíaa que, al hablar, me ahogaba la amargura de mi desencanto. "Soy el teniente John Blanchard, y usted debe ser Miss Maynell. Estoy muy contento de que pudiera usted acudir a nuestra cita. ¿Puedo invitarla a cenar?"
La cara de la mujer se ensanchó con una sonrisa tolerante. "No sé de que se trata todo esto, muchacho," respondió, "pero la señorita del traje verde que acaba de pasar me suplicó que pusiera esta rosa en la solapa de mi abrigo. Y me pidió que si usted me invitaba a cenar, por favor le dijera que ella lo esta esperando en el restaurante que esta cruzando la calle."
No es difícil entender y admirar la sabiduría de Miss Maynell. La verdadera naturaleza del corazón se descubre en su respuesta a lo que no es atractivo. "Dime a quién amas," escribió Houssaye, "y te diré quién eres.".

Relato Anónimo

Hay una cosa que yo no te dicho aún



Tengo cierta querencia a las canciones de despedida, tal vez porque atrás se quedan, en ocasiones, sonrisas definitivas.

¿Dónde estoy?


¿Donde estoy exactamente? Premio al ganador!
Una pista... la ciudad eterna está debajo.


Real Academia Española elimina letras y tildes

La Real Academia Española (RAE) publicará en diciembre en todos los países hispanohablantes una nueva ortografía donde se eliminarán algunas tildes y palabras.

La "ch" y la "ll" desaparecerán del alfabeto, la "y" ya no será i griega sino "ye". La "b" se pronunciará "be", no be grande, y la "v" se llamará "uve", no ve pequeña. Asimismo, la "w" deberá decirse "doble uve" y la "z" será "ceta". De esta forma el alfabeto que tradicionalmente tenía 29 letras, pasará a tener 27.

Al mismo tiempo las nuevas correcciones de la Academia aconseja no usar tilde en “solo” ni en “guion” porque “es innecesaria” y, sobre los prefijos, decidió que se escriban unidos a la base léxica si afectan a una sola palabra. Por ejemplo, “exmarido”, “antisocial”, “ex consejero general” o “pro derechos humanos”.

En el caso de las palabras monosílabas con diptongo ortográfico como 'guion', truhan' o la forma verbal 'guie' ya no se tildarán. También se eliminará la acentuación gráfica de la palabra 'o' cuando se encuentra entre números.

Los términos genéricos como los nombres de calles o ríos se seguirán escribiendo con minúscula (río Blanco, calle San José)

Se elimina la letra "q" en las palabras con fonema "k". Así, el uso de esta letra en palabras como Iraq, Qatar, quásar o quórum cambiarán a Irak, Catar, cuásar y cuórum.

Asimismo, ya no se tildará la palabra solo, ni los demostrativos "ése", "éste"
 "aquél", "ésa", "ésta", "aquélla", "ésos", "éstos", "aquéllos", "ésas", "éstas", y "aquéllas".

Más información en la nueva edición de la Ortografía

20 de Noviembre: Día Internacional de la Infancia

Celebrando en el día de hoy los derechos de la infancia, quisiera desde aquí unirme y compartir con vosotros algunos de los recuerdos que conservo de la mía... Eran los años ochenta y en España dibujos animados como "Heidi", "Marco", "Mazinger-Z", "Comando-G" y "Candy,Candy" entre otros, reinaban en el mundo de la pantalla,  también por aquel entonces en la televisión  brillaba una pequeña niña que cantaba al estilo marisol, Macarena Camacho "Chispita",  una sevillana de gran desparpajo y gracia, que en 1982 fue elegida para protagonizar la película "Chispita y sus gorilas", cuya banda sonora sonó en toda España y fuera de ella, con populares temas como  "La vuelta al mundo en góndola", "Oh Jesus!", "Que divertido, que divertido" o su versión de "Comer comer". Su carrera artística duró poco tiempo, cuatro años después tomó la decisión de abandonarla y seguir con su vida cotidiana. Hoy, haciendo un retroceso a aquellos añorados años,  os traigo un fragmento de aquella película de la que guardo un dulce recuerdo de mi infancia.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.


"Para que triunfe el mal, basta con que los hombres de bien no hagan nada."  

Edmund Burke


Me faltan horas al día cada día... básicamente día trás día duermo, despierto, salgo, llego, empiezo y termino siempre tarde... aún así tengo la certeza que me sobraría el tiempo si fuera para ti, pero lo cierto es que ni siquiera tarde apareces.