Que la vida te viva
Y qué bonito es cuando te sucede algo tan especial que te vuelve el cuerpo del revés... y qué bonito es sentir el momento tal y como viene dejándote llevar... y qué bonito es descubrir todo ese mundo de sensaciones pudiendo compartirlas... y qué bonito es no pensar a dónde nos llevará… qué bonito... y que miedo da tanta belleza.
Ella en mí
Sentir la música es hablar con uno mismo, soñar despierto decorando de mil formas tus pensamientos. Anoche me envolví nuevamente en ella, la necesitaba. Esta vez la vestí de un tono nostálgico y algo lánguido, pero como siempre resultó sublime en su belleza y eficaz en su función. Hoy, al despertar, todavía podía escucharla, estaba allí, conmigo, no se fue en la noche, me acarició mientras a ella abrazada me dormía, me fundió en sus brazos sintiendo su calor... gracias, le dije, y ella sola se vistió de alegría.
A tí.
Te quiero mar, por tus olas y tempestad,
más aún te quiero en calma sosegando mi vida.
Te quiero por tantas cosas que te tengo junto a mí,
tomando fuerzas día a día de tu aroma y tu brisa.
Soy tuya, ya lo sabes, me conoces bien.
Despiertas mi alma a tu antojo.
Volviéndome luna me dejo querer.
De plumas y cartón
El abrazo
Olas en el mar
Pequeñas siestas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



