En los peligros hay amor

Hoy está en Murcia Federico Moccia, autor entre otras, de la famosa novela italiana "Perdona si te llamo amor", de la que surge la idea de los candaditos colgados en los puentes como símbolo de amor eterno. Estará en la librería Diego Marín de El Tiro (junto al Campus de Espinardo) hasta las 20 h, presentando su última novela "Carolina se enamora" y firmando sus libros.
Esta mañana el Alcalde de Murcia colgó en nuestro Puente de los Peligros un candado en su nombre, como paso por nuestra ciudad, que lleva inscrito "Murcia quiere a Federico Moccia". No era el único candado allí colgado, le acompañan muchos otros mostrando fechas y nombres de unión de los enamorados. Ahora nuestro río además de suciedad llevará consigo llaves por doquier, pero si el amor lo justifica... amén.

Aquí os traigo una muestra de ellos, pasé esta tarde por el puente y mi alma de reportera no lo pudo evitar... ¿Emma y Mark, seguirán aún juntos? la cadena ya se está empezando a oxidar...

4 comentarios:

Aka dijo...

vaya como se extienden algunas "tradiciones" modernas. Tenía entendido que el origen de los candados era de la ciudad de Pécs en Hungría, pero desconozco si era por amor, o si la tradición era otra.
Me uno a tu interrogante: ¿qué pasará cuando un candado o una cadena se abre? Espero que el amor no se oxide tan rápido como la mayoría de candados...

Inma dijo...

Y si se oxida, habrán más candados dispuestos a cerrar.

Tonetxo dijo...

¿Pusiste tú un candado?
Beso!

Inma dijo...

No había visto este comentario, perdona. No puse ningún candado, y si lo pusiera alguna vez seguro que me quedo con la llave!! no vaya ser que quiera abrirlo...