Se equivocó la paloma,
se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua. Se equivocaba.
Creyó que el mar el cielo;
que la noche, la manaña.
Se equivocaba.
Que las estrellas, rocio;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.
Que tu falda era tu blusa,
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.
(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama)


                 Rafael Alberti

¿Qué ocurre cuando uno se vuelve absorto cuando encuentra la belleza y el valor de la simplicidad a través del mundo de las imágenes? ¿Acaso le sobran ya las palabras? ¿ Se olvida de ellas acomodándose en lo visual? Prometo escribir pronto, ya va siendo hora.

Conectar con la tierra



A la mitad del vídeo hay una locución en inglés del autor Derrick Jensen, de su obra "A Language Older Than Words". Para quien le pueda interesar traducirla al español aquí os la dejo:

“What if the point of life has nothing to do with the creation of an ever-expanding region of control? What if the point is not to keep at bay all those people, beings, objects and emotions that we so needlessly fear? What if the point instead is to let go of that control? What if the point of life, the primary reason for existence, is to lie naked with your lover in a shady grove of trees? What if the point is to taste each other's sweat and feel the delicate pressure of finger on chest, thigh on thigh, lip on cheek? What if the point is to stop, then, in your slow movements together, and listen to the birdsong, to watch the dragonflies hover, to look at your lover's face, then up at the undersides of leaves moving together in the breeze? What if the point is to invite these others into your movement, to bring trees, wind, grass, dragonflies into your family and in so doing abandon any attempt to control them? What if the point all along has been to get along, to relate, to experience things on their own terms? What if the point is to feel joy when joyous, love when loving, anger when angry, thoughtful when full of thought? What if the point from the beginning has been to simply be?”


Fuente: YouTube
Fotos de Pixdaus.com
Música: Now We Are Free (Ahora somos libres)- Elysium - Hans Zimmer

De mis recuerdos



Me encanta esta canción... hoy me acordé de ella, la escuché y aquí sin más la traigo. Tiene una letra muy bonita, como todas las letras de Alejandro Sanz. Hay un fragmento muy cierto que dice así... "Reconozco puertas que yo sé. Se abren solamente alguna vez. Así de poco..."
Que la disfrutéis!!


 
Hojas secas al vaivén,

días de lluvia, lectura y café.

Palabras que emanan,

de encuentros previstos,

fluyendo al compás del calor,

despiertan sentidos.

Él se quedó y yo me he ido,

quén sabe, tal vez...

donde habita el olvido.

Un enigma cinematográfico tras el 'Guernica' de Picasso

EL PAÍS / Fotografía: GTRES y '¡ADIÓS A LAS ARMAS!'

Hoy, en el periódico El País, he leído un artículo sobre la relación que en muchas ocasiones hay entre el mundo de la pintura y el cine. En esta ocasión, el director de fotografía José Luis Alcaine nos trae una nueva teoría sobre la inspiración en la que pudo basarse Pablo Picasso a la hora de pintar su famoso cuadro el "Guernica". 
Me ha resultado muy interesante, aquí os la dejo.

Una investigación del director de fotografía José Luis Alcaine fija en 'Adiós a las armas', de Frank Borzage, la inspiración de la composición del cuadro

ELSA FERNÁNDEZ-SANTOS - Madrid - 09/09/2011

Pablo Picasso no pasaba por su mejor momento cuando pintó en mayo de 1937 el Guernica. La Guerra Civil destruía España y la II Guerra Mundial estaba a las puertas de asolar Europa. La insistencia del Gobierno de Negrín le empujó a aceptar el encargo para el Pabellón Español de la Exposición Internacional de París. "Si tenemos a Picasso en cuerpo y alma, el impacto será mayor que una batalla ganada en el frente a los fascistas", le atribuyen al último presidente de la República. No se equivocó, el impacto del lienzo de 349,3 por 776,6 centímetros fue enorme. Aún hoy, cuando se cumplen tres décadas de su llegada a España el 10 de septiembre de 1981, sigue incrustado en la retina de nuestro tiempo.

Pero el Guernica y su simbología, sobre la que el pintor jamás quiso pronunciarse, siguen despertando preguntas, elucubraciones e investigaciones. La última, la del director de fotografía español José Luis Alcaine, que el próximo 4 de octubre recibirá la Medalla de Oro de la Academia de Cine precisamente en el Museo Reina Sofía de Madrid, donde el cuadro se expone desde 1992.

Alcaine, un maestro de la luz que ha trabajado en películas como La piel que habito, de Pedro Almodóvar, o El sur, de Víctor Erice, cree que la principal inspiración de Picasso fue, precisamente, el cine. En concreto, una secuencia de poco más de cinco minutos de la película Adiós a las armas, de Frank Borzage, drama antibelicista inspirado en la novela de Ernest Hemingway que se estrenó en París en 1933 y que, fotograma a fotograma, guarda sorprendente paralelismo con los personajes principales del cuadro. Ni Los fusilamientos del 3 de mayo de Goya ni La matanza de los Santos Inocentes de Rubens. Alcaine se lanza a una fuente de inspiración tan popular como el mismo Hollywood en un gesto que, teniendo en cuenta la capacidad de amplificación de todo lo que rodea al Guernica, promete abrir un debate en el arte.

En un extenso artículo publicado en la revista especializada Cameraman, Alcaine revela los detalles de un estudio en el que trabaja desde hace meses. La secuencia, en blanco y negro, narra el éxodo nocturno de militares y civiles por una carretera que bombardean unos aviones. "Yo había visto Adiós a las armas a finales de los años sesenta, en el cineclub de TV2. Pero fue años después, cuando volví a verla en vídeo en mi casa y salté ante la secuencia de la carretera: ¡era el Guernica!", explica. A primera vista, tres son las imágenes que nos llevan al cuadro: la mano blanca de dedos gruesos moribunda en el barro, los caballos desbocados y la mujer clamando al cielo.

"Empecé a darle vueltas entonces, era el año 2006. En 2007 rodé cinco películas y aparqué la idea. No tenía tiempo para nada. Pero desde entonces solo he trabajado en La piel que habito. Así, pude encontrar el momento para sacar la secuencia fotograma a fotograma y estudiarla". A la mano blanca y la mujer clamando al cielo se sumaba el marco vacío de una puerta, un carrito lleno de ocas blancas, las patas de los caballos, una madre agarrada a su hijo como una piedad, un hombre tendido en el barro con el brazo extendido y las llamas, arrinconadas a la izquierda de un fotograma de aire infernal.

Ya se había apuntado la influencia de El acorazado Potemkin (1925) en el cubismo de Picasso, pero no la de una película que en Europa fue mal recibida porque su protagonista, Gary Cooper, desertaba por amor y no por honor. En la novela, Hemingway dedica 80 páginas a la huida del personaje por carretera, y su deserción final no era por los brazos de una mujer sino por los horrores de la guerra. El escritor detestaba la película. "La secuencia de la carretera es extraña: tiene mucha influencia del cine soviético, con encadenados por todas partes. Es una película de Hollywood con un momento expresionista que nada tiene que ver con el resto del metraje".

Una visión fragmentada y violenta que acerca a esa especie de collage de personajes que es el Guernica. "Un collage que tiene mucho de montaje cinematográfico, de planos y primeros planos", apunta Alcaine.

En 1937, cuando Picasso pintó el mural, Adiós a las armas aún estaba en cartel. "El sistema de distribución de entonces hacía que las películas estuvieran hasta seis años en sala. Evidentemente, Picasso la había visto, no solo por su amistad con Hemingway -les presentó Gertrude Stein- sino porque entonces se iba muchísimo al cine, era el gran entretenimiento y también la manera de documentarse ante la realidad. Además, la película fue muy polémica en su día por el final feliz. No se la pudo perder".

Alcaine subraya que la secuencia ocurre por la noche, como el cuadro, mientras que el bombardeo de Guernica fue a pleno día. "Pero, además, el cuadro tiene un claro movimiento de derecha a izquierda, igual que los personajes de la película, siempre en el eje de derecha a izquierda". Esa carretera infernal que reproduce la película desprende el mismo infierno y el mismo movimiento. "Pero cuidado", puntualiza, "es en los personajes estáticos donde se ve la coincidencia. Es cuando se para la acción cuando reconocemos a los integrantes del cuadro".

Otro dato sorprendente es que los animales que aparecen en la secuencia de la carretera sean caballos y ocas. Ambos, presentes en el mural. Para el toro, el director de fotografía tiene su propia interpretación: "Esa figura me hizo saltar una noche de la cama y correr al ordenador, era el último cabo suelto de mi teoría. ¿A quién mira el toro? Nos mira a nosotros. Me desvelé. Puse a su lado Las Meninas y vi la misma mirada de Velázquez. El toro, como han apuntado algunos, jamás podría ser Franco. El toro es un animal noble y el propio Picasso ya se había representado alguna vez a sí mismo como ese animal. Él se pone en el mismo plano que Velázquez en Las Meninas, un cuadro, que como nos ocurre a todos los que estamos obsesionados con las imágenes, también le obsesionaba". Alcaine se ríe entonces al escuchar su entusiasmo y resume su descubrimiento con un dicho italiano: "Se non è vero, è ben trovato". Si no es cierto, está bien visto.

La flor solitaria



















No vienen en tu busca, pobre flor solitaria;

-y, sin embargo, eres más bella que la rosa

pregonadora, que la mano partidaria

del destino abrió altiva, visible y victoriosa-.

Oyes, solo, en tu olvido, la verdad de la fuente,

que, cantándote amor, te vuelve sobre el cielo,

el verderón te cerca de un misterio elocuente,

la mariposa para por ti su blanco vuelo...

Y nadie sabe, flor, el encanto bendito

de tu soledad única, estasiada y divina,

cuando, a una brisa de oro, teñida de infinito,

el sol se va ocultando tras tu verde colina.
Juan Ramón Jiménez

En los peligros hay amor

Hoy está en Murcia Federico Moccia, autor entre otras, de la famosa novela italiana "Perdona si te llamo amor", de la que surge la idea de los candaditos colgados en los puentes como símbolo de amor eterno. Estará en la librería Diego Marín de El Tiro (junto al Campus de Espinardo) hasta las 20 h, presentando su última novela "Carolina se enamora" y firmando sus libros.
Esta mañana el Alcalde de Murcia colgó en nuestro Puente de los Peligros un candado en su nombre, como paso por nuestra ciudad, que lleva inscrito "Murcia quiere a Federico Moccia". No era el único candado allí colgado, le acompañan muchos otros mostrando fechas y nombres de unión de los enamorados. Ahora nuestro río además de suciedad llevará consigo llaves por doquier, pero si el amor lo justifica... amén.

Aquí os traigo una muestra de ellos, pasé esta tarde por el puente y mi alma de reportera no lo pudo evitar... ¿Emma y Mark, seguirán aún juntos? la cadena ya se está empezando a oxidar...

Despedir al amor por sms

Divertida e interesante la opinión de Matías Vallés en el periódico de hoy de La Opinión, aquí os la traigo.
Estos porcentajes hacen pensar... "tanto canalla por ahí suelto".

En su día despertó un notable escándalo que Daniel Day Lewis hubiera roto su relación con Isabelle Adjani por fax. Lionel Ritchie ensayó otra interrupción matrimonial electrónica, y la agraviada pidió ser agraciada con 300.000 euros en manutención, una flagrante incitación al sobrepeso. Por fortuna, los amores adelantan que es una barbaridad, y hoy son comunes las despedidas sentimentales sin necesidad del siempre engorroso contacto personal. Según el último estudio masivo al respecto, el 43% de las mujeres y el 27% de los hombres han sido despachados en alguna ocasión por sus parejas vía un gélido mensaje de texto telefónico.

La disparidad de los porcentajes no implica que los hombres superen en insensibilidad a las mujeres, sino que los varones mienten más y se resisten a confesar sus fracasos. Aunque nadie me ha encuestado, no figuraría en esa estadística porque mis parejas siempre han querido contemplar mi desesperación en vivo. Puedo presumir de ofrecer un espectáculo de elevado dramatismo, que perdería calidad por sms. Sin embargo, recomiendo a los destinatarios de un adiós por mensajería electrónica que no respondan. La parte que se desengancha no podrá resistirse a indagar con un «¿has recibido mi mensaje?», que significará la victoria póstuma del abandonado.

La macroencuesta no aclara si las personas cuyo corazón ha sido despedazado por sms ofrecen un aspecto singular. ¿Se les nota en la cara? La indiferencia evita traumas, y existe una cierta lógica en que las rupturas sean tan efímeras y distantes como las relaciones. También aquí cabe hablar de la bendición de la era internet. Hay tantas parejas que romper a lo largo de una vida, que no puede uno andar tarifando con cada una.

A cambio, deberían popularizarse las reuniones múltiples, en persona o por teleconferencia, que permitieran zanjar varias relaciones a un tiempo. Los vínculos sentimentales son demasiado absorbentes. Por su corta duración, el acto sexual es el único intercambio humano con la velocidad requerida por internet.


Matías Vallés

Entre el amor y la ternura



Fue un encuentro poco corriente entre el amor y la ternura. En su camino no había duda. Tenía nombre de flor, vivía rodeada de palabras, de adjetivos traídos por los pelos, verbos que crecían como la hierba, algunos se colaban de una forma oscura. Pero ella atravesó mi cascarón y se me coló con dulzura hasta mi corazón. En las historias de amor no siempre hay sólo amor, a veces, no hay ni un te quiero, y sin embargo, queremos. Fue un encuentro poco frecuente, la conocí por azar en un banco de la plaza, no abultaba mucho, no  era más grande que una paloma con sus pequeñas plumas. Allí estaba rodeada de palabras, de nombres comunes como el mío, me dio un libro, luego otros, páginas que estallaron ante mis ojos. No te mueras todavía, tienes tiempo, espera. No es tu hora, pequeña flor. Dame un poco más de ti. Dame un poco más de tu vida. Espera. En las historias de amor no siempre hay sólo amor, a veces, no hay ni un te quiero. Y sin embargo, queremos.”

 
La tête en Friche.
Jean Becker